colapso psicológico
Entendemos por colapso el derrumbe, el desplome, o la devastación de algo. En medicina un colapso sería el fallo brusco de la actividad de un órgano, y en psicología nos encontramos con el término «colapso nervioso», que define una estado de la persona que se caracteriza por una elevada afectación de su sistema nervioso, que deriva de la suma de muchos momentos de agotamiento total. Cuando la mente ya no tiene la calma necesaria para hacer frente a las situaciones que la vida les plantea, lo que en inglés conocemos como «breakdown».
Un colapso psicológico suele estar precedido de crisis de angustia, que son periodos breves de angustia, ansiedad o miedo extremos que comienzan repentinamente y suelen ir acompañados de síntomas físicos y/o emocionales. Un trastorno de angustia implica repetidas crisis de angustia que nos producen una preocupación excesiva por crisis futuras y/o cambios en el comportamiento orientados a evitar posibles situaciones que podrían desencadenar una crisis de angustia.
Podemos imaginarlo como una rueda de acontecimientos que superan nuestras estrategias de afrontamiento, y que si no aprendemos a gestionar se pueden transformar en un trastorno mental. Una crisis de angustia implica la aparición repentina de síntomas físicos y emocionales como dolores físicos, sensación de asfixia, mareos, inestabilidad o desmayos, sentimientos de irrealidad, sofocos o escalofríos, temblores o agitación, etc. Al sufrir estos síntomas durante la crisis de angustia, la persona puede preocuparse por sufrir un problema médico grave que puede poner su vida en peligro. Esto provoca que aumenten sus niveles de estrés y que continuas crisis de angustia acaben generando un trastorno de angustia.
El tratamiento de la crisis de angustia y el trastorno de angustia puede requerir de tratamiento farmacológico, sin embargo la psicoterapia será clave para que la persona se recupere. En este sentido la terapia de exposición, la terapia cognitivo- conductual y la psicoterapia interpersonal pueden ser de gran ayuda. Es necesario un tratamiento profesional para que la persona se recupere, más aún si la persona debe continuar enfrentándose a las situaciones que le han producido una crisis (divorcio, muerte de una persona cercana, despido, procedimiento judicial, etc.).
Lo cierto es que hoy en día estamos expuestos a muchos y continuos estresores en nuestro día a día. Los problemas de comunicación en el trabajo, continuos conflictos bélicos, las muertes violentas que nos reportan los medios de comunicación, los problemas económicos para poder llegar a final de mes, la hipocresía y los escándalos políticos, las rupturas familiares violentas, en las que se pueden perder fuertes vínculos afectivos, la violencia y el caos, etc. Todo ello nos va afectando, sobre todo a través de las pantallas y los medios de comunicación. Además vamos perdiendo el contacto cercano cara a cara con las personas que nos rodean, por lo que perdemos ese apoyo personal y emocional tan importante de los seres humanos que nos rodean, y le vamos dando más importancia a los medios de comunicación. Esto influye en la percepción de la realidad, ya que al estar alterada nuestra atención se pierde la conciencia de nuestro entorno, percibiendo más importante las pantallas que nuestra realidad inmediata.
Aprender a parar ese círculo vicioso en el que nos vemos arastrados en nuestras vidas, sin ser apenas conscientes de ello y de como ello afecta a nuestras vidas, nos ayudará a encontrar un sentido a nuestra vida, y devolvernos las riendas de nuestro destino, nuestra conexión sincera con los demás y el gozo en nuestras vidas. Centrarnos en el momento presente, en nuestra realidad inmediata en nuestra conexión con los que nos rodean, puede disminuir el estrés, la ansiedad y la desmotivación y evitar el colapso psicológico. Aprender a afrontar y gestionar de forma adecuada las situaciones críticas en nuestra vida, no fortalecerá y protegerá frente a ese conjunto de reacciones físicas, pensamientos y emociones, que nos secuestran cuando creemos enfrentamos a situaciones que ponen en peligro o amenaza nuestra integridad.
